Instalaciones / Solar Térmica

La Energía Solar Térmica consiste, basicamente, en el aprovechamiento de la Energía Radiante del Sol para el calentamiento de un fluído.

Se pueden distinguir dos tipologías de instalaciones:

  • Sistemas directos, comunmente denominados termosifones.
  • Sistema indirectos, donde la circulación del fluído se produce mediante el empleo de bombas circuladoras.

En un Sistema Solar típico el Captador Solar capta los rayos del sol y por lo tanto su Energía. Esta Energía es transferida parcialmente a un fluído (agua aditivada para evitar los problemas de corrosión y congelación). El fluído incrementa su temperatura y mediante un sistema de intercambio lo cede al agua que será almacenada o utilizada directamente.

Las aplicaciones mas extendidas son la producción de Agua Caliente Sanitaria (ACS), la calefacción (principalmente por suelo radiante o radiadores de baja temperatura), el calentamiento de piscinas, el precalentamiento de agua para procesos industriales y, recientemente, la Refrigeración mediante sistemas de Frío por Absorción.

Si bien existen diferentes tipologías de Captadores Solares son los denominados Planos lo que gozan de mayor aceptación.

Actualmente, con la entrada en vigor del CTE y su DB HE4, todas las edificaciones deben disponer sistemas de producción de ACS basados en el empleo de la Energía Solar Témica. Además existen numerosos programas de subvenciones a nivel Local, Autonómico y Estatal para el fomento del uso de esta tecnología que, en la actualidad, es fiable y amortizable a corto plazo aun sin la obtención de subvenciones.